Esqueleto



martes, 12 de febrero de 2013




 Los días pasan por la ventana. Me sonrien. Se rien.
     Los días pasan por mi vida como pasan las horas, como pasan los minutos. una sensación de vértigo terrible que atenaza mi corazón cada vez que pienso en lo vivido y en lo que quede por vivir. Incierto, el futuro, eincierto, el pasado. Inapelable el presente para poder saber como será ese futuro que viviré, cuanto durará y cuanto lo disfrutaré.

    Nauseas, al ver como el tiempo parace reirse de mí; la escultura más grotesca del artista más dadaísta. Ponzoña de un mundo surreal, la materia de los sueños, la velocidad del tiempo, la cara del viento, las caricias del sol, la vigilancia de la luna.

   Pequeños relatos que se suceden en el tiempo y a la vez son simultáneos, la imposibilidad de alcanzar a comprender la verdad del la dimensión del tiempo, si es que hay una verdad que mostrar.


Time is the enemy.

domingo, 3 de febrero de 2013

Pensamientos sucedáneos al café.

      Es interesante ver como las personas viven su vida, como se preocupan solo de lo que creen que les afecta. Si sabes como puedes leer su vida, sus preocupaciones... un libro abierto en su cara. Sabes inmediatamente quién está en el paro, quién acaba de conseguir trabajo, quién no triunfa con el sexo o.. quién acaba de triunfar en ello.
      Lo triste es darse cuenta de que nadie piensa en la persona que tiene al lado, excepto todo lo que tenga que ver la otra persona para con uno mismo y las consecuencias con las que se  puede salir afectado.
      Por otro lado también es comprensible, más de una vez he intentado pensar en las vidas de la gente que me rodea mientras estoy caminando por la calle. La cantidad de información es inabarcable, al menos con nuestra capacidad de raciocinio, inabarcable. Pensar en todo lo que puede estar motivando a cada persona para dar cada paso, para seguir viviendo... mujeres, hombres, hijos, familiares, novios, novias, ídolos, fans... Y esto sin pararse a pensar en la gente de los edificios, miles y miles de personas viviendo en su mundo, ajenas al resto y tú ahí, parado, mirando, pasmado, saturado de información, intentando no mostrar tu debilidad hacia la vida. Inabarcable.