Esqueleto



miércoles, 1 de enero de 2014

Mirada inquietante.

   Vamos a ver, ¿qué es eso de "la vida es un sueño y los sueños sueños son"? Te dan una pauta para pensar, pero de darte una visión, un punto de vista o algo sobre el problema... de eso, nada de nada. Cogen y te dicen que los sueños sueños son y se quedan tan contentos con semejante razonamiento aristotélico, te sonríen y además te dicen que la vida es un sueño.¿Y qué son los sueños?

   Bien, veamos: los sueños, qué son. Pues ya me dirán ustedes, porque el concepto de sueño es algo abstracto y con múltiples interpretaciones especuladoras; pero eso da igual, que cuando alguien te suelta la dichosa frasecita a eso no le da importancia y se limita a poner una mirada juguetona y una sonrisa picarona mientras el receptor saborea la frase. MIERDA.


    ¿A nadie se le ha pasado siquiera un segundo por la cabeza lo cruel que es darle a una persona una pregunta que nunca se había planteado (problemas añadidos a los ya propios, jé) y dejarla ahí sin dar ni una mísera pauta de discurrimiento de la cuestión? Si es que menuda panda de...


    Imagínense que mientras pasean por el parque, arropados por el ambiente ensoñador de luz verde mientras trinan los pájaros en los esbeltos árboles, de sopetón alguien les suelta un pregunta que jamás se habrían planteado y que no formaba parte de su abanico personal de problemas y traumas. ¿Sería capaz de picarme una vez sin engancharme? ¿Será verdad que la heroína es como un orgasmo brutal y bestial? ¿Por qué en la montaña hace más frío estando más cerca del sol? ¿Quién cojones inventó el fuá de pato? ¿Por qué criadillas? ¿De dónde vienen los niños? ¿Qué hay en Marte? ¿Quién soy? ¿Qué soy? ¿Soy? ¿?


   En fin, sin más requilorios: la repuesta es 42.