Pero estalló la guerra, la de la soledad, la de la nostalgia, la de no saber ya porqué llorar.
Yo no sé si tu lloros como yo lloro, ni si es por lo mismo, no sé en que mundo estas, que por más que te busco no te encuentro, que estoy como un poeta sin papel ni lápiz ni inspiración, como un comediante sin gracia.
El tiempo se dilata y se contrae formando tu sonrisa y no puedo dejar de correr hacia ti, con la sensación de estar corriendo en círculos, de avanzar sin llegar a ninguna parte.
Tu eres filosofía sin serlo al igual que yo soy humano sin serlo ni quererlo, que en verdad, te quiero amar, pero sin ti, no puedo.
Que importa el tiempo....
Aquí, y siempre, imperecedero.
Incansable mi sonrisa por la tuya.
:·3

No hay comentarios:
Publicar un comentario