Hace tiempo que dejó de ser un juego. Todos esos remolinos de icomprensión, de política barata, demagogos de la palabra verdad. Demasiados críticos poco objetivos, prostituyéndose por un poco de atención. Y todos esos evitando mirar por el temor que les causa ver, por el temor que les causa darse cuenta del terror, del dolor, del hambre, de la injusticia... Por aquellos que aún defienden el sistema capitalista que no hace si no que acumular entropía y malestar destinando el sistema a estallar. Ese sistema del que tanto se habla y que no existe, la ley del más fuerte. Pobres en las calles, familias sin luz, sin casa y niños desnutridos.
Un pueblo asentado y acomodado en sus sofás.
"El bumerán vuelve furioso al brazo que lo lanza."
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